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18-01-05

Taizé Valencia

SEMANA

Oración 2005

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LA COMISIÓN

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6-7 Octubre2004

 ORACIÓN DE LAS MUJERES(1-2)

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VÍA CRUCIS

2004

Unidos en la muerte de Cristo

 

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*FORMACIÓN

 

  

 

 

 

 

LA MUERTE MISTERIO Y REVELACIÓN DE UNIDAD

 

Desde el principio los cristianos comprendieron

que el misterio de Cristo muerto y resucitado

 era el centro de una nueva visión de la vida y de la muerte.

 

Con la gran novedad de Jesucristo,

Dios y hombre verdadero,

La vida y la muerte tienen junto a Cristo su lugar.

 

Con Cristo el cuerpo del Cristiano,

Templo del Espíritu Santo,

tiene un destino final que no es la corrupción, sino a la vida.

 

La Iglesia honra con especial devoción las reliquias de los santos, lo que queda de su cuerpo material y que un día se trasformará 

Los cristianos desearon siempre,

que el lugar del descanso de sus cuerpos, sujetos a corrupción, se uniera al lugar del culto y la oración

 

Quienes todavía en vida mortal,

se sentían en comunión con los difuntos, en la vida y en la muerte,

forman el cuerpo de la Iglesia. El cuerpo de los incorporados en el bautismo

 

A la espera de la venida del Señor,

la Iglesia se siente siempre unida a

quienes nos precedieron en la fe

y duermen el sueño de la paz. Unida a cuantos han sido bautizados y asociados al cuerpo de Cristo.

 

La historia de los Templos cristianos (iglesias), como lugar sagrado,

se confunde con la historia de

ese otro lugar sagrado,

en el que están los restos mortales

de cuantos han sido redimidos

 

En la muerte de Cristo

vivimos y morimos en esperanza

de ser incorporados a Cristo Resucitado. Es la esperanza de una unidad consumada en su resurrección

 

El cuerpo de Cristo es la clave de la Salvación, de una humanidad que será recuperada de su cuerpo mortal.

 

Mientras andamos en la vida

podemos sufrir la herida

de la separación.

Pero lo nuestro es caminar hacia

la meta y ser definitivamente  incorporados a Cristo resucitado.

 

En ese momento de la verdad final, lucirá el pecado y la gracia de la unidad. Pero el pecado se redimirá.