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OTRAS RELIGIONES RESTANTES |
Las restantes religiones que se encuentran por todo el mundo se esfuerzan por responder de varios modos a la inquietud del corazón del hombre proponiendo caminos, es decir, doctrinas y normas de vida y ritos sagrados (NA 2). En España apenas son perceptibles otras religiones que las ya indicadas con anterioridad: el judaísmo y el islamismo.
En términos generales, hay que distinguir entre aquellas religiones que tienen escrituras, ya sean consideradas reveladas o no: estas religiones aportan u ofrecen objetivamente la fuente o la base donde apoyan todas sus enseñanzas. En cambio, existen otras religiones que carecen de escrituras, y sus doctrinas o enseñanzas no se consignan por escrito sino mediante la tradición oral, de ahí que se las denomina como "religiones tradicionales". Si nos atenemos al lugar de aparición de las religiones, podría establecerse la siguiente constatación: en Asia hay que ubicar al hinduismo y al budismo, y en Africa y América las denominadas "religiones tradicionales", aunque con las lógicas variaciones de un lugar a otro.
1. HINDUISMO
En el hinduismo los hombres escrutan el misterio divino y lo expresan mediante la inagotable fecundidad de los mitos y los penetrantes esfuerzos de la filosofía, y buscan la liberación de las angustias de nuestra condición a través de formas de vida ascética, la meditación profunda o el refugio en Dios con amor y confianza (NA 2).
El hinduismo está relacionado con el río Indo y la India, y es un sistema religioso carente de dogmas y de jerarquía. Su principal libro sagrado es el Veda, y lo integran los samhita (fórmulas rituales), los brahmanas (comentarios teológicos), los aranyaka (especulaciones mitológicas) y los upanisades (enseñanzas); así, la "religión védica" contiene ritos, mitos y escuelas de espiritualidad.
Dios en el hinduismo no es personal ni nada material sino el ciclo cósmico, y su espiritualidad consiste en la fusión del alma con Brahmán o lo Absoluto a través del cumplimiento de las obligaciones propias de la casta, del yoga o búsqueda de la armonía del hombre mediante determinados ejercicios de autodisciplina y control del yo, y de la transmigración de las almas a otras plantas, animales u hombres según los méritos o deméritos de cada uno.
2. BUDISMO
En el budismo, según sus diferentes formas, se reconoce la radical insuficiencia de este mundo mudable y se muestra el camino por el que los hombres, con espíritu devoto y confiado, pueden inquirir el estado de liberación perfecta o alcanzar la suprema iluminación, ya sea mediante los propios esfuerzos o apoyados en un auxilio superior (NA 2).
Siddarta Gautama, nacido al norte de la India hacia el siglo VI antes de Cristo, a sus 28 años se hace asceta y recibe el título de buddha (iluminado). Buscaba el sentido que tiene el sufrimiento y a través de su predicación en Benarés propone la consecución del nirvana o eliminación de todo lo sensorial mediante las cuatro nobles verdades: la existencia del dolor en todos los seres vivos, el origen del dolor por la ignorancia y el deseo, la cesación del dolor extirpando todo deseo, y la victoria del dolor mediante el "óptuple sendero" (rectitud en el conocimiento, en la intención, en el hablar, en la acción, en la ocupación, en el esfuerzo, en la atención y en el recogimiento) que desemboca en el nirvana.
En realidad, el budismo no es una religión, ya que no se cree en un Ser supremo ni hay necesidad de orar sino de meditar. La práctica del budismo se base en el esfuerzo personal sin la ayuda divina, pudiendo llegar así a ser un "iluminado". La ética budista consiste en hacer el bien y rechazar el mal según la experiencia personal, y se manifiesta en una cultura de la tolerancia y de la no violencia.
3. RELIGIONES TRADICIONALES
Este tipo de religiones, ubicadas en Africa y América, aunque pueden existir en otros continentes como Asia y Oceanía, tienen unos elementos comunes: creencia en un ser supremo al que se dirigen determinados cultos y plegarias, la existencia en el mundo de seres intermedios o espíritus, la veneración a los muertos o antepasados como guardianes de las tradiciones, y la actuación de curanderos, adivinos, hechiceros o brujos.
Las religiones tradicionales, proclives al sincretismo y a la mezcla de elementos autóctonos con la cultura cristiana, han degenerados en otros grupos religiosos o sectas al entrar en contacto con el mundo occidental.