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18-01-05

Taizé Valencia

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6-7 Octubre2004

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2004

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Archidiócesis de Valencia

ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

 

"El Espíritu Santo,

a quien el Padre enviará en mi nombre,

os recordará cuanto yo os he enseñado,

y os lo sugerirá todo.

Os dejo la paz, mi propia paz.

Una paz que no es la que el mundo da" Jn 14,24

 

 

 

No es orar sólo unos días al año…

Es buscar en todo tiempo la Unidad,

Orar sin límites por la UNIDAD

Trabajar por la Unidad

Amar el cuerpo de Cristo Unido

Sufrir la herida de la desunión

Amar a la Unidad de la Iglesia en el Mundo, no es una cuestión superficial---

Es la llamada de Jesucristo a la Iglesia

 

ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS (18-25 Enero 2005)

Buscar la unidad durante todo el año

Tradicionalmente, la Semana de oración por la unidad de los cristianos sigue siendo ampliamente celebrada en el hemisferio norte del 18 al 25 de enero. Sin embargo, la búsqueda de la unidad de los cristianos no se limita a una semana del año. Os animamos a encontrar otras ocasiones, durante el año, para expresar el grado de comunión que las Iglesias ya han alcanzado y para orar juntos con vistas a llegar a la plena unidad querida por Cristo.

 

Texto bíblico para la Oración 2004

Mi paz os doy (Jn 14, 23-31)

«El que me ama de verdad, se mantendrá fiel a mi mensaje; mi Padre le amará, y mi Padre y yo vendremos a él y viviremos en él. Por el contrario, el que no hace caso de mi mensaje, es que no me ama. Y este mensaje que os transmito no es mío; es del Padre, que me envió. Os he dicho todo esto durante el tiempo de mi permanencia entre vosotros. Pero el Abogado, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, hará que recordéis cuanto yo os he enseñado y os lo explicará todo. Os dejo la paz, mi propia paz. Una paz que no es la que el mundo da".

 

Comentario

Nuestra fe cristiana nos dice que la verdadera paz no puede ser concedida si no seguimos los caminos de Dios, como nos enseñan las Escrituras, sino solamente si recorremos el camino de la paz proclamado y vivido por Jesucristo. «Él es nuestra paz» (Ef 2,14) y en cuanto discípulos de Cristo, nuestra unidad debe ser una reconciliación en Él

Las Iglesias orientales han atravesado periodos históricos difíciles que no pueden ser comparados con otros. Estas antiguas Iglesias y los países que son la cuna del cristianismo han conocido muy raramente la paz. De generación en generación, han aspirado y han orado fervorosamente por la supervivencia. Hoy más que nunca, estas Iglesias desean la paz y poseen un patrimonio, una herencia, tradiciones y ritos que las incitan a implorar fervorosamente esta paz en sus oraciones. Por eso han escogido el tema de la paz para la Semana de la oración por la unidad de los cristianos de este año,

Jesús vino para edificar su paz sobre la tierra y para dárnosla (Jn 14, 27) e invita a su Iglesia a ser levadura de un nuevo paraíso en la que la verdadera paz se desea profundamente dar al mundo. Todos los ritos y las celebraciones litúrgicas y de adoración en su inmensa variedad aspiran a la reconciliación del ser humano con Dios, con el prójimo, con el universo y consigo mismo. La oración por la paz implica una fuerte dimensión interior: llama a la conversión y a la apertura del corazón, para que cada uno pueda ser portador de la misericordia de Dios Mediante la celebración ecuménica y gracias a los textos bíblicos y a las meditaciones del octavario, resaltamos la visión bíblica de la paz y nuestras reflexiones sobre este tema desde diversos ángulos, en la esperanza de reunir a los cristianos para descubrir juntos los tesoros infinitos de nuestra herencia común a fin de servir mejor a la paz renovada de Cristo en el mundo. Nos expone y nos permite reflexionar y orar sobre las implicaciones de la comprensión cristiana de la paz.

 

SÍNTESIS

*(día 1º). Toda paz, en el seno de la Iglesia y en el mundo, se funda sobre el amor creador y vivificante de Dios para nosotros

(día 2º). *En nosotros se manifiesta el amor del Padre, Jesús promete a sus discípulos la paz interior y la serenidad misma de cara a las dificultades

(día 3º ). *Los que escuchan las palabras de Cristo y las interiorizan en sus corazones llegan a ser portadores de su paz ).

(día 4º).*Esta es la obra del Espíritu Santo que trae la paz y el perdón y que nos impulsa a introducir nuestro espíritu y nuestro corazón al servicio de un mundo que aspira a la paz .

(día 5º). *Mientras el mundo busca la paz y la seguridad por el uso de la fuerza y el ejercicio del poder, la paz de Cristo desciende en nosotros gracias a la humildad y a través del servicio a los demás, cuando buscamos combatir el mal haciendo el bien.

(día 5º). *Seguir el camino los discípulos de Cristo quiere decir liberarse siempre más del miedo y de la inquietud, tener siempre más conciencia que el amor de Dios es más grande que todo lo que se nos opone.

(día 7º). *En la confianza en la resurrección de Cristo y en la espera de su retorno en la gloria, el cristiano debe vivir con la mirada puesta en un horizonte de esperanza y mostrarse solidario con los que viven en la duda, el miedo y la pena.

(día 8º).*La paz auténtica, la paz que Dios quiere darnos, nos trae el gozo pero nos obliga también a dedicarnos a otros fines para que cada uno tenga parte en esta paz

 

1.- Oración penitencial (de la liturgia Siria)


utilizarla tal como está o en parte, o cambiarla

Ten piedad de nosotros, Dios todopoderoso. A ti te alabamos, te bendecimos, te adoramos. Te suplicamos, Señor: muéstrate benigno, Dios de bondad y amigo de los hombres, ten misericordia de nosotros.

A: Señor, ten piedad.

C: Recordamos tu muerte, Señor Jesús, proclamamos tu Resurrección, celebramos tu venida en la gloria. Ten misericordia de todos.

A: Señor, ten piedad.

C: Por todo esto, te pedimos que nos muestres tu bondad, Amigo de los hombres, concédenos proseguir este santo día y todos los días de nuestra vida en plena paz y confianza. Quita de nosotros, de todo tu pueblo y de esta Iglesia toda envidia, toda tentación, toda obra diabólica; líbranos de la conjura de los malhechores y de la adversidad de los enemigos visibles e invisibles. Y concédenos en abundancia las buenas obras y provechosas porque Tú nos has concedido el poder pisar serpientes, escorpiones y toda potencia enemiga. No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal, por tu gracia, tu bondad y tu amor a los hombres manifestado en tu Hijo, nuestro Señor y Salvador Jesucristo, a quien pertenece la gloria, el honor, el poder y la adoración, junto con el Espíritu Santo dador de vida e igual a tí, ahora y siempre por los siglos de los siglos.

A: Amén.

C: Escúchanos, Señor Dios nuestro, ayúdanos y sálvanos. Dígnate recibir nuestras oraciones y súplicas y aleja de nosotros, por tu misericordia, toda condenación, todo castigo y toda ira. Concédenos la seguridad, la paz y un final tranquilo y feliz que das a los fieles de la paz. Danos el final cristiano que tú deseas para nosotros y que es digno de tu majestad divina, a fin de que te demos gracias y alabanza, ahora y siempre.

A: Recibe, Señor, nuestra petición de perdón y nuestra penitencia.

C: Recibamos de Dios el perdón de nuestras faltas y de nuestros pecados, ahora y por los siglos de los siglos.

A: Ten piedad de nosotros, Señor Dios, perdona las faltas nuestras y ajenas, las negligencias nuestras y ajenas, los errores cometidos voluntariamente o no, conscientemente o no.

 

Oración y gesto de paz de la liturgia siria. (como está o cambiarla por otra)

 

C: Haznos dignos, Señor Dios nuestro, encontrar la paz de nuestras almas y de colmar espiritualmente nuestros corazones con el vino nuevo de tu Paráclito.

A: Escúchanos, Señor.

C: Alumbra nuestros corazones con la luz de tu gracia y líbralos de las tinieblas del pecado. Ilumina nuestros espíritus con los rayos espirituales de tu Espíritu Santo.

A: Escúchanos, Señor.

C: Haznos dignos, Padre todopoderoso, de intercambiar mutualmente la paz, cada uno con su prójimo, en un beso santo y divino, por el amor de nuestro Señor y Dios nuestro.

A: Ante Ti, Señor Dios, inclinamos nuestras cabezas como signo de adoración.

Canto (durante el mismo los participantes intercambian la Paz)

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Credo (Símbolo Niceno-Constantinopolitano)

C: Escuchamos a Dios y con valentía y amor proclamamos...

A: Creo en un solo Dios...

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Intercesiones de la liturgia siria de Antioquía
(a utilizar tal como está o en parte, o cambiar por otra. Se puede dedicar un momento a intenciones espontáneas)

INTERCESIÓN ECUMÉNICA POR LA PAZ

Dirigimos nuestras peticiones a Dios todopoderoso, Padre de nuestro Dios y Salvador Jesucristo:

Te pedimos Señor: en tu bondad, Amigo de los hombres, acuérdate de tu Iglesia una, santa, católica y apostólica. Bendice a la Iglesia.dispersa de cualquier parte del mundo, a todos los pueblos y a todos los grupos. Haz descender de los cielos la paz en todos los corazones, la paz a esta generación y cólmanos de tus favores. A nuestro pueblo a nuestros gobernantes y a todos los pueblos, a nuestros vecinos, a los emigrantes y a los expatriados, revístelos de tu paz, oh Rey de la Paz. Concédenos tu paz, ya que de Ti provienen todas las cosas. Haz que seamos poseídos por Ti, que nos das la verdadera paz y libertad, Dios Salvador nuestro, porque no conocemos a otro más que a Ti como fuente de la paz. Tu nombre santísimo, es al que proclamamos. Que nuestras almas vivan de tu Espíritu Santo. Que el poder mortal del pecado no venza más sobre tus siervos, ni sobre ningún pueblo de la tierra.

A: Kyrie eleison.

L: Pedimos a Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Suplicamos tu bondad, Amigo de los hombres. Ten presente nuestras intenciones de unidad en beneficio de tu Iglesia santa, bendícelas y haz que ellas se difundan por el mundo entero.

A: Kyrie eleison

L: Tú has reconciliado los seres de la tierra con los del cielo y les has reunido en una sola cosa. Tú has cumplido tu designio en la carne y en tu ascensión a los cielos con tu cuerpo, Tú has llenado el universo de tu divinidad y has dicho a tus discípulos y a los santos apóstoles: «La paz os dejo, mi paz os doy». Ahora, Dios de la paz y de la seguridad, dígnate recordar estos beneficios, purifícanos de toda mancha, de todo engaño, de toda hipocresía, de todo mal, de toda trampa y del mal que esconde la muerte. Revístenos de tu paz perpetua porque guardamos el depósito de la fe apostólica y permanecemos unidos por los vínculos de la caridad.

A: Kyrie eleison.

L: Haz que reine sobre toda la tierra una seguridad y una prosperidad sin fin, ordenando tu paz para nosotros, a fin de que consigamos a llegar, en la unidad de la fe, al Hombre Perfecto, a la medida de la plenitud de Cristo.

A: Kyrie eleison.

L: Bendice Señor la paz de tu Iglesia, de tu pueblo y de tus criaturas. Pacifica y reconcilia a todos los adversarios y a todos los beligerantes a fin de que sus espadas se transformen en rejas y sus lanzas en hoces, y que nunca jamás emprendan la guerra. Y guárdalos en tu nombre.

A: Kyrie eleison.

L. Señor, salva a tu pueblo, bendice tu heredad, vela sobre él y protégelo siempre. Conserva la recta fe, en la gloria y en la dignidad durante todos los días; establécele en el amor que supera todo y en la paz que es la base de todo entendimiento.

A: Kyrie eleison.

L: Oh Espíritu Santo, haznos dignos a contribuir a la santificación de tus tesoros celestiales y a presentarte, en pureza y santidad, una adoración verdadera, aquí y en todo lugar, ahora y durante todos los días de nuestra vida, para que tu Buena Noticia sea anunciada hasta los confines del mundo.

A: Kyrie eleison.

 

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Renovación de nuestro compromiso de unidad

A: Señor, como tú nos has enseñado, nos inclinamos ante ti con toda humildad, dulzura y paciencia, nos apoyamos unos en otros con amor y nos esforzamos en guardar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz, para llegar a ser «un solo cuerpo y un solo espíritu», según nuestra vocación en la esperanza de nuestra única llamada. Con una sola voz, arrepentidos por nuestras divisiones, nos comprometemos a trabajar juntos por la reconciliación, la paz y la justicia, y juntos te imploramos: ayúdanos a vivir como discípulos tuyos, para vencer el egoísmo y la arrogancia, el odio y la violencia; concédenos la fuerza de perdonar. Inspira nuestro testimonio en el mundo, para que sepamos promover una cultura de diálogo y para que seamos portadores de la esperanza que tu Evangelio hizo germinar en nosotros. Haz de nosotros instrumentos de tu paz para que en nuestros hogares y comunidades, en nuestras parroquias, nuestras iglesias y nuestras naciones resuene cada vez más el eco de la paz, que tu largamente deseas concedernos. Amén

Invocación al Espíritu Santo

Dios Consolador, Espíritu de la Verdad, tesoro de todos los bienes y fuente de la vida, Tú que distribuyes los dones y concedes tus gracias divinas, Tú Dios de la paz y de la seguridad, ven, habita entre nosotros, purifícanos de toda mancha. Crea en nosotros un corazón puro, renueva en nosotros un espíritu decidido. Espíritu de paz y caridad, Espíritu de castidad y pureza, Espíritu de piedad y santidad, Espíritu de sabiduría e inteligencia, Espíritu de consejo y fortaleza, Espíritu Santo misericordioso y bueno, concédenos esta fuente de lágrimas que lave nuestros corazones de sus impurezas, para que te dignes construir tu morada. Sí, ven y enciende en nosotros el fuego de tu amor divino; reaviva en nosotros el espíritu de las buenas obras, para que vivamos en Ti para siempre. Amén

Día primero

El que me ama de verdad, se mantendrá fiel a mi mensaje y mi Padre le amará (Jn 14, 23)

El amor de Dios, fundamento de la Paz Dt 7, 7-11

Es un Dios fiel, que tiene misericordia por mil generaciones.. Sal 25 (24), 2-10

Acuérdate Señor de que tu ternura y tu amor son eterno 1 Ju 4, 7-12

Dios es amor Lc 15, 1-2; 11-32

Salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo cubrió de besos

Día segundo

Vendremos a él y viviremos en él (Jn 14, 23)

La Paz interior, la calma y la serenidad Cant 3, 3-5

No molestéis ni despertéis a mi amor hasta que ella quieraSal 3, 3-7

Me despierto: el Señor me sostiene (Ef 4, 1-6

Sólo un Dios, que es Padre... que en todos actúa y en todos vive Mc 6, 45-51

Luego subió a la barca Este mensaje os transmito (Jn 14, 24)

Día tercero

Cristo, palabra del Padre

Dt 30, 11-14 La palabra está muy cerca de ti..

Ps 85 (84), 2-14 [El Señor] dijo: «La Paz a su pueblo y a sus fieles»

2 Co 1, 18-22 Todas las promesas de Dios se han hecho en Él realidad

Lc 10, 38-42 [Ella] escuchaba su palabra

Día cuarto

El Espíritu Santo hará que recordéis cuanto yo os he enseñado y os lo explicará todo (Jn 14, 26)

La paz, fruto del Espíritu

Jr 31, 31-34 Pondré mi Ley en su interiorSal 51 (50), 10-17

Renueva dentro de mí un espíritu firmeGal 5, 22-25

El Espíritu produce amor, alegría, paz...Jn 20, 19-23

La paz esté con vosotros (...) Recibid el Espíritu Santo

Día quinto

Una paz que no es la que el mundo da (Jn 14, 27)

Paz y violencia: La paz de Dios y la paz del mundo

Is 11, 1-17 Nadie causará ningún daño en todo mi monte Santo

Sal 119 (118), 161-165 Grande es la paz de los que aman tu Ley

Rom 12, 18-21 Antes venced el mal a fuerza de bien

Jn 12, 12-19 Bendito el que viene en nombre del Señor

Día sexto

No estéis angustiados, ni tengáis miedo (Jn 14, 27)

Que nadie tenga miedo

Is 43, 1-7 No temas, que yo estoy contigo

Sal 23 (22), 1-6Ningún mal temeré: porque tú estás conmigo

1 Jn 4, 16-21 En el amor no hay lugar para el temor.

Mt 8, 23-27 ¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?

Día séptimo

Me voy, pero volveré a estar con vosotros (Jn 14, 28)

En la espera de la glorificación de Dios

Ha 2, 1-4 Yo estaré en mi puesto de guardia... y observaré qué responde a mi querella

Sal 130 [129], 1-8 Mi alma espera en el Señor, más que el alba los centinelas nocturnos

Rom 8, 18-27 El continuo anhelar de las criaturas ansía la manifestación de los hijos de Dios

Mt 25, 1-12 Velad, pues que no sabéis el día ni la hora

 

Día octavo

Levantaos, vámonos de aquí (Jn 14, 31)

Caminando en la paz de Cristo

Am 5, 10-15 Aborreced el mal y amad el bien y haced justicia

Sal 16 (15), 8-9 Tengo siempre presente al Señor

Ef 5, 8-21 Portaos como quienes pertenecen al reino de la luz

Mt 25, 31-40 Cada vez que lo habéis hecho con uno de los más pequeños... a mi me lo hacéis

 

ESTACIONES DIOCESANAS DE ORACIÓN COMPARTIDA POR LA UNIDAD

 

 

 

ESTACIONES DIOCESANAS DE

ORACIÓN COMPARTIDA POR LA UNIDAD

2005

 

 

Martes    18            Jávea  N.S.Loreto 18:00

 

Miércoles 19          Alboraia 19:30

 

Jueves   20            San Pascual Bailón  18:30 Valencia

                               Burjassot  18:30

 

Viernes   21            Oliva N.S.Asunción 19:00

       

 

Sábado   22            Algemesí  19:00

 

Domingo 23           11:00 Centro Ecuménico (IEREl)

                               13:00 Rosales,7 Valencia-  Ortodoxos   

Lunes     24            Jesús Maestro 20:00

 

Martes    25            Gandía  Capilla Borja 18:00

                               Rafelbuñol 18:30