Sínodo de la Iglesia ortodoxa rusa
a favor de continuar el diálogo con la
Santa Sede
Conclusiones de la reunión celebrada del 17 al 19
de julio
MOSCÚ, viernes, 21 julio 2006 (ZENIT.org).-
El Sínodo ordinario de la Iglesia Ortodoxa Rusa, celebrado del 17 al 19 de
julio en el Monasterio de la Trinidad y San Sergio, bajo la presidencia del
patriarca de Moscú y de todas las Rusias, Alejo II, se pronunció a favor de
continuar con el diálogo con la Iglesia católica.
Según reportes de la agencia de noticias rusa Interfax, durante el sínodo se
señaló que entre los temas claves del diálogo entre católicos y ortodoxos se
encontraban los problemas de derechos humanos, dignidad y responsabilidad
moral de cada individuo.
«Estos problemas --apunta Interfax-- fueron discutidos personalmente en mayo
durante la reunión que tuvo el presidente del Departamento de Relaciones
Exteriores del Patriarcado de Moscú, el metropolita Kirill de Smolensk y
Kaliningrad, con el Papa Benedicto XVI y en ella, ambos señalaron la
cercanía de los puntos de vista de las dos Iglesias en dichos temas, así
como su deseo de continuar un trabajo en conjunto».
«Inclusive en esta reunión --apunta Interfax-- ambos representantes
reconocieron la utilidad de elaborar una posición en común en los problemas
de bioética y la necesidad de conjuntar esfuerzos para la afirmación y
defensa de la familia como institución y del valor de la vida humana».
El Sínodo de la Iglesia Rusa Ortodoxa aprobó también los resultados
obtenidos, a principios de mayo de este año, en la conferencia internacional
católico-ortodoxa celebrada en Viena con el lema: «Dar un alma a Europa.
Misión y responsabilidad de la Iglesia».
Según informes de la agencia de noticias rusa, RIA, el Sínodo «consideró
productiva la continuación del diálogo entre ortodoxos y católicos en los
temas discutidos en la conferencia», como son: la influencia de la ética
cristiana en la política, el diálogo con otras religiones y con el humanismo
de las culturas secularizadas, los retos de la globalización, economía y
medios masivos de información, entre otros.
En cuanto a la escalada de violencia entre Israel y el Líbano, al igual que
el Papa Benedicto XVI, el Sínodo de la Iglesia Rusa Ortodoxa se pronunció
por establecer «un orden equitativo en Oriente Medio» y por hace que la
justicia internacional se convierta en el medio para restaurar la paz.
«La sanación del conflicto en Medio Oriente, como la de cualquier otro, no
será posible hasta que todos los gobiernos y fuerzas políticas opongan
resistencia al terrorismo, que atenta contra las personas pacíficas y hace
rehenes», expresa el documento de la reunión.
«Hacemos un llamado a las fuerzas en conflicto a abstenerse de cualquier
acción y palabras que engendren más violencia y aumenten la discordia».
Asimismo, durante el Sínodo fueron nombrados cinco nuevos obispos en la
Iglesia ortodoxa rusa, instituidos nuevos centros de enseñanza espiritual y
prohibido el ejercicio del ministerio del arzobispo Basil (Osborne) de la
arquidiócesis de Sourozh --que integra a las comunidades de la Iglesia
ortodoxa rusa en Gran Bretaña e Irlanda--, por haber trasladado su
comunidad, sin consentimiento de Moscú, a la jurisdicción del Patriarcado
Ecuménico de Constantinopla, una noticia que ha dado mucho de qué hablar en
los medios rusos.