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19-05-08
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HOMENAJE DE LA IGLESIA ORTODOXA A JUAN PABLO II SOP / InfoEkumene.- La Iglesia ortodoxa se une al duelo de la Iglesia hermana de Roma después de la muerte del Papa Juan Pablo II. Así, desde el anuncio del fallecimiento, el Patriarca ecuménico Bartolomeos I ha dirigido un mensaje de condolencia al Vaticano, el pasado 2 de abril, en el que expresa su “profunda pena que siente personalmente, así como del Patriarcado ecuménico en su conjunto, después de la desaparición de nuestro muy querido hermano en Cristo”. Al día siguiente, al final de la liturgia dominical en la catedral patriarcal de san Jorge en El Fanar, el Patriarca ha pedido a los fieles que tengan un pensamiento para Juan Pablo II y rezar por él. Mencionó los cuatro encuentros que había tenido con el Papa, y las dos últimas recientes visitas en Roma, en junio de 2004, con ocasión de la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo, y en noviembre de 2004, con motivo de la restitución de las reliquias de san Gregorio Nacianceno y de san Juan Crisóstomo. “Los ortodoxos guardarán muy buen recuerdo de este Papa, muy comprometido en el diálogo ecuménico”, afirmó el Patriarca quién añadió: “Nosotros estamos también muy agradecidos, porque él respondió a nuestra petición de devolver a la Iglesia de Constantinopla las reliquias de sus santos obispos, Gregorio el Teólogo y Juan Crisóstomos, que podemos desde ahora venerar aquí en El Fanar”. Su muerte la considera el Patriarca no sólo una pérdida para la Iglesia católica sino para todo el cristianismo. El Patriarca asistió a las exequias de Juan Pablo II. Numerosas iglesias ortodoxas han enviado mensajes al Vaticano. El 3 de abril el Patriarca de Moscú Alexis II, Primado de la Iglesia ortodoxa rusa, ha dirigido un mensaje de condolencia al cardenal Ratzinger, decano del Colegio de los Cardenales, en el que dice: “El difunto primado de la antigua sede episcopal de Roma estaba caracterizado por la fidelidad al camino que había elegido desde su juventud, y por una ardiente voluntad de servicio y de testimonio cristiano. A pesar de su terrible enfermedad, siguió siendo fiel a su deber, dirigiendo con coraje el rebaño que le había sido confiado hasta sus últimos días… Elevo una oración al Maestro de la Vida, a aquel que derribó la muerte, nuestro Señor Jesucristo, para que conceda el reposo al alma del Papa Juan Pablo II en la morada de los justos”. Por otra parte, el Patriarca Alexis II espera que las relaciones con la Iglesia católica mejoren de cara al futuro inmediato. "Un nuevo período se está abriendo en la vida de la Iglesia Católica, en el cual hay posibilidad de relaciones mutuamente respetuosas y de amor cristiano fraterno entre nuestras iglesias”, dice en su carta mensaje. En Bucarest, el Primado de la Iglesia ortodoxa de Rumania, Teoctist, saludó durante una celebración de réquiem al principio de la liturgia dominical, el 3 de abril, subrayando “la memoria de un hombre maravilloso” que “tuve la oportunidad de conocer en 1984 cuando Rumania todavía estaba encerrada en los muros del comunismo”. Dijo no olvidar jamás su mirada serena y su interés por su país. Recordando la visita de mayo de 1999, la primera efectuada por un Papa de Roma, reconoció que “los preparativos para esta visita no habían sido fáciles”. En este sentido destacó que “era la primera visita de un Papa en tierra ortodoxa y por ello habíamos tenido que sensibilizar a todos los factores políticos, culturales y administrativos”. HOMENAJE DE LAS IGLESIAS REFORMADAS AL PAPA JUAN PABLO II InfoEkumene.- El evangelista Billy Graham, de gran ascendencia religiosa en los Estados Unidos, ha manifestado que Juan Pablo II es "sin discusión la voz de mayor influencia en favor de la paz y la moralidad en los últimos 100 años". El pastor Grahan hizo pública su admiración por Karol Wojtyla diciendo que “sus dones extraordinarios, su fe y su vivencias y sufrimientos por la tiranía en Polonia, hizo que millones de hombres y mujeres de en todo contexto lo respetasen. En efecto, es una de las pocas personas cuyo legado durará mucho después de su partida". Y continúa diciendo: “Para mi fue un privilegio haberlo conocido en el Vaticano en varias ocasiones y siempre recordaré la calidez hacia mi persona y el profundo interés que tenía hacia mi ministerio." Además subrayó que "Juan Pablo II estaba convencido que los problemas del mundo actual eran complejos pero de naturaleza moral y espiritual y que sólo Cristo puede librarnos de las consecuencias del pecado y de la violencia. Su coraje y perseverancia a pesar de su avanzada edad y enfermedad ha inspirado a millones e inclusive a mi persona" Invitado a asistir al funeral no pudo hacerlo por razones de salud, aunque en su lugar asistió un miembro de su propio ministerio. Grahan acotó que había sido invitado a asistir al funeral pero que por razones de salud no podrá asistir y que en su lugar irá un miembro familiar y un asociado de su ministerio. También en los Estados Unidos, el secretario general del Consejo Nacional de Iglesias, Bob Edgar, declaró: Por su compromiso a una vida de espiritualidad y fe, Juan Pablo II fue un poderoso, persuasivo defensor de una causa compartida por toda una generación de líderes eclesiales y pensadores de muchas tradiciones cristianas". Abogó asimismo, en palabras de Bob Edgar, por la unidad de los cristianos y en un mundo, a menudo dividido por diferencias religiosas, promovió la causa de la comprensión interreligiosa, intervino para tratar de terminar con las hostilidades en muchos puntos del globo y por el avance de los derechos humanos en todo lugar. A su vez, el obispo presidente de la Iglesia Evangélica Luterana de Estados Unidos (ELCA por sus siglas en ingles), Mark S. Hanson, dijo que sentía gran pesar por el fallecimiento de Juan Pablo II, que sirvió a Dios y a la Iglesia con gran valor y sabiduría. Según el obispo presidente el compromiso del Papa con el movimiento ecuménico será recordado como marca de su ministerio, en muchas de sus encíclicas se refirió a su deseo de avanzar hacia la unidad de la iglesia cristiana. Incluso convocó a conversaciones ecuménicas sobre cómo su propio ministerio pontificio podría servir mejor como conductor hacia la unidad cristiana. Los luteranos, en particular, lo recordaremos como el Papa que posibilito el avance sin precedente de las relaciones entre luteranos y católicos y sanando las heridas dejadas por la Reforma del Siglo XVI al suscribir la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de Justificación firmada en 1999.
En toda América Latina, el continente de mayor población católica, la muerte del Papa Juan Pablo II esta ha causado gran dolor y ha motivado expresiones de pesar tanto en las iglesias evangélicas. El Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) expresó su respeto y solidaridad a la Iglesia católica ante la muerte del Papa Juan Pablo II, en un mensaje suscrito por el obispo Julio César Holguín, presidente del CLAI e Israel Batista, secretario general de este organismo. En el mensaje ponen de manifiesto que aunque el Papa no es una figura de la tradición protestante, esto no impide, como señal de unidad, rendir tributo al Papa Juan Pablo II y reconocer que la influencia de su ministerio trascendió los límites de la propia Iglesia católica. En Brasil, el obispo primado de la Iglesia Episcopal Anglicana de Brasil (IEAB), Orlando Santos de Oliveira, en una carta enviada al presidente de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB), cardenal arzobispo Geraldo Majilla Agnelo, muestra su solidaridad con la iglesia católica por la muerte de Juan Pablo II. En nombre de la Cámara de Obispos, del clero y de los fieles de la Iglesia Episcopal brasileña, Oliveira señaló que las palabras pueden hacer mucho, para halagar o persuadir, "pero no pueden consolar adecuadamente cuando se ha perdido un líder religioso tan destacado en la historia reciente de la iglesia cristiana". La pastora sinodal, Mariane Beyer Ehrat, del Sínodo del Valle de Itajaí, de la Iglesia Evangélica de Confesión Luterana de Brasil, con sede en Blumenau, estado de Santa Catarina, envió un mensaje de solidaridad a los obispos católicos de la región, Angélico Bernardino, Murilo Krieger y José Balestieri, que entre otras cosas decía: "Manifestamos nuestra solidaridad en medio del luto, así como nos unimos en la esperanza de vida que viene de Dios", recordando que los luteranos deben al papa Juan Pablo II la aprobación de la Declaración Conjunta sobre la doctrina de la Justificación, firmada por el Vaticano y la Federación Luterana Mundial, en Augsburgo, Alemania, en octubre de 1999. En El Salvador, el obispo Martín Barahona, primado de la Iglesia anglicana de la Región Central de América (IARCA) y presidente del Consejo Nacional de Iglesias salvadoreñas, dijo: "El Papa Peregrino no ha muerto, continúa su camino a la resurrección y a la vida eterna". El Consejo Nacional de Iglesias (CNI), integrado por las Iglesias Luterana, Calvinista Reformada, Bautista y Episcopal Anglicana, lamenta profundamente la muerte del "Papa Peregrino" pero hace énfasis en que no se debe olvidar la esperanza de los cristianos que es la resurrección. MENSAJE DE PESAR DEL PATRIARCA DE LA IGLESIA ASIRIA ORIENTAL CON MOTIVO DE LA MUERTE DEL PAPA Agencia Fides / InfoEkumene.- El Patriarca Mar Addi II, jefe de la Iglesia Asiria oriental de Irak, comparte el dolor de la comunidad católica y ha enviado al Vaticano un mensaje de pesar por la desaparición de Juan Pablo II, en el que dice: “Hemos recibido la noticia de la muerte del santo Padre con profundo dolor en nuestra alma, pero seguimos nutriendo la esperanza de la Resurrección. El Santo Padre Juan Pablo II ha sido un buen discípulo del Señor Jesucristo, un buen Pastor para la Iglesia católica y un punto también de referencia para los no católicos. Su muerte es una pérdida para toda la humanidad. Sabemos que está junto a los santos en el Reino de Dios porque creemos en la Resurrección”. En Bagdad y Mosul las iglesias cristianas han celebrado ritos fúnebres por el Papa.
PATRIARCA DE ANTIOQUÍA DE LOS MARONITAS ANTE LA MUERTE DE JUAN PABLO II“Un grandísimo Papa que siempre ha tenido en su corazón un lugar especial para el Líbano”, con estas palabras se ha expresado el cardenal Pierre Nasrallah, Patriarca de Antioquía de los Maronitas, de Beirut. “El Papa, ha declarado para la Agencia Fides, ha estado muy cerca de todos los libaneses durante los dramáticos años de la guerra civil. El amor por nuestro país se demuestra también en la exhortación apostólica Une Espérance nouvelle pour le Liban, de mayo de 1997, continúa el cardenal Sfeir. “.El Papa Juan Pablo ha sido para toda la Iglesia el buque insignia del encuentro Ecuménico. No sólo ha recorrido el mundo invitando al pueblo cristiano a la recomponer la unidad sino que ha buscando con insistencia el encuentro con los máximos responsables de todas las iglesias separadas de Roma para recuperar la unidad perdida. No es exagerado decir que no sólo ha ido a la cabeza del movimiento ecuménico sino que ha multiplicado los gestos de cercanía y amistad con todos. Entre tales signos no son los menores hay que señalar la cesión en Roma de templos católicos para uso de cristianos no unidos a la Sede de Pedro y la entrega a los cristianos orientales de las reliquias del Apóstol San Andrés, como la entrega del cuadro original de la Madre de Dios de Kazán al Patriarcado de Mocú. ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- MEMORIA ECUMÉNICA EN ESPAÑA MEMORIA DESDE VALENCIA Juan Pablo ha sido en muchos órdenes el Grande del Ecumenismo. Nos ha dejado dos grandes documentos para la reconciliación de los cristianos El referido a los anglicanos sobre el don de la unidad y el que reconcilia la confrontación teológica con los luteranos sobre la justificación. Desde la Suecia nórdica donde realizó encuentros de oración en las catedrales luteranas hasta en encuentro con el Patriarca Teoctist de Rumanía ante un pueblo que gritaba unidad… unidad. En nuestra página ecuménica de Valencia ha quedado constancia de su empeño por reconciliar la Europa Cristiana con el encuentro en Atenas con el Patriarca Chistodoulos y la visita a los cristianos de Ucrania. El Papa que ahora nos deja nos ha dejado un una maravillosa hoja de ruta para el Ecumenismo: el directorio de Pastoral Ecuménica y la petición una fórmula teológica de entender el primado de Pedro que podamos compartir todos los cristianos. No es posible referir en pocas líneas la memoria ecuménica debida de este gran Papa de lo mucho dicho y hecho por la unión de los cristianos. En el umbral del tercer milenio no ha dejado de referirse en todos sus documentos a la oración y a la acción de todos los cristianos en favor de la unión de las Iglesias. Desde su unión definitiva con Cristo muerto y resucitado imploramos a la Divina Misericordia que escuche la intercesión de su siervo Juan Pablo para que conceda a toda la Iglesia el don de la UNIDAD. Vicente Sastre García Comisión diocesana de Valencia Para la unidad de los cristianos EL PAPA DE LA ENCÍCLICA SOBRE ECUMENISMO (MADRID) Noche del 2 de abril de 2005, 19,37 horas, ha muerto el Papa Juan Pablo II. Con el eco de la campana de San Pedro tomo la pluma y ordeno ideas. Los comentaristas están hablando de un gigante en el amor: a Jesucristo, en primer término, y al hombre; un gigante en la libertad, en lo social, en la política. Y añado… también en el ecumenismo. En un imparable increscendo, como probado montañero que se crece ante las dificultades en el ascenso final, ha estado a punto de alcanzar la cumbre pero se le ha resistido los últimos metros: los del anhelado abrazo al Patriarca Alexis II de Moscú, de la Iglesia ortodoxa de Rusia. Juan Pablo II es el Papa de la primera y única Encíclica de Ecumenismo, la “Ut unun sint”, programa, resumen, exposición de su ecumenismo que ha sido exactamente el del concilio Vaticano II. Encíclica donde comunicó su doctrina ecuménica, sus sentimientos, sus esperanzas. Documento donde aceptaba los difíciles trabajos por la unión de las iglesias, los riesgos, la diversidad en la unidad y donde suplicaba a las iglesias que le ayudaran en la búsqueda del propio significado del primado papal dentro del contexto de las iglesias. En esta encíclica supo unir teología, historia, directrices de “Unitatis redintegratio”, propuestas de acción ecuménica del Directorio Ecuménico… En esta constante superación en su ecumenismo también ha sabido ser libre, seguro, valiente, coherente. A Juan Pablo II le ha apasionado el ecumenismo porque era un apasionado de Cristo y de la oración del Señor por la Unidad de los suyos, asimismo la gran pasión del Señor Jesús. Desde sus constantes gestos ecuménicos, repasando el boletín INFOEKUMENE, pueden encontrarse todos los de los últimos cuatro años, ha continuado el ecumenismo de Juan XXIII, que contagió al mundo de ansias de unidad y paz. Como entonces puedo aducir ahora testimonios ecuménicos: mientras agonizaba Juan XXIII celebrábamos en Madrid la primera vigilia interconfesional con motivo de la fiesta de Pentecostés de 1963 y recibí luego la más bella carta de un pastor protestante español presente. Eran los inicios ecuménicos. Ahora, mientras agonizaba Juan Pablo II asistía a otro bello acto ecuménico, con la representación de casi todos los protestantes de España, al funeral de doña Elflide Fliedner, de la Iglesia Evangélica Española y reconocido miembro de la inolvidable familia Fliedner en nuestra nación, donde pude orar con nuestros hermanos protestantes y abrazar luego fraternalmente a muchos de ellos. Para mí son signos ecuménicos significativos, paralelos y de gran esperanza. Desde el sentido del diálogo, como Pablo VI (recordemos la Encíclica “Ecclesiam suam” de este Papa, toda ella impregnada de invitación al diálogo), con el mismo amor con que el Papa Montini abrazó al Patriarca Atenágoras, Juan Pablo II no ha cesado de buscar y abrazar a las jerarquías de las iglesias: Bartolomé I y todos sus antecesores durante su pontificado, al Metropolita de Atenas, al Patriarca Teoctisc de Rumania… a los anteriores y al actual arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, a diversos responsables de las iglesias luteranas, reformadas, etc. Su rostro en esos momentos resplandecía igual que el de Pablo VI. Recordaré la oración ecuménica de despedida que el Papa Montini celebró con todos los observadores dos días antes de finalizar el Concilio, en la Basílica de San Pablo Extramuros (a la que asistí por puras estrategias periodísticas), donde el rostro del Pontifice resplandecía lleno de paz y amor cuando abrazaba a cada uno de los observadores y alguna buena fotografía de esto se halla publicada. Así también, por ejemplo, en el encuentro de Juan Pablo II con las iglesias no católicas en su viaje de 1982 a España, celebrado en la Nunciatura Apostólica, el semblante del Papa se veía transformado. “Me ha impresionado poderosamente –comentaba a la salida el obispo de la Iglesia Española Reformada Episcopal, D. Ramón Taibo- su semblante de fraternidad cuando nos ha hablado y, sobre todo, cuando nos ha saludado personalmente”. Es explicable que, desde su deseo y desde sus experiencias, Juan Pablo II nos haya repetido hasta la saciedad que el ecumenismo es irreversible. Se inscribe su nombre, no sólo junto a los grandes Papas del ecumenismo en la Iglesia católica, sus antecesores, sino también entre todos los ecumenistas de las demás iglesias cristianas que han trabajado desde décadas por la unión de los cristianos. El es un ejemplo para nosotros ecumenistas, a veces un poco fatigados al contemplar el poco éxito y hasta las adversidades y el olvido en que se halla sumido el movimiento ecuménico en España. Son de suponer los mensajes que de todas las iglesias no católicas del mundo van a ir llegando a Roma y la asistencia de tantos de sus líderes a los funerales del Papa difunto. Espero que el recuerdo de su esfuerzo ecuménico inocule valentía como la suya a nuestros líderes religiosos para situarse decididamente en la realidad y las exigencias del ecumenismo en España. Finalmente, Juan Pablo II ha sido también el Papa mediático y si desde los medios de comunicación, dominándolos a placer, ha sabido evangelizar al mundo de hoy, a la vez, mediante tantas imágenes de sus encuentros ecuménicos, ha contribuido a llevar la acción y la realidad ecuménica hasta nuestros hogares. Por no alargarme, recordar por último solo el éxito de sus convocatorias de oración y unidad a todas las demás religiones del mundo, en asambleas tan importantes como la de Asís, y su gran magisterio sobre el diálogo del cristianismo con el resto de las grandes religiones mundiales.
José Luis DÍEZ MORENO Ekumene - Madrid |