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Actualización
19-05-08
Todo SIBIU 3 SAMBLEA ECUMENICA EUROPEA SIBIU
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Algunas premisas La AEE3 es una asamblea europea. Europa tiene una responsabilidad particular en el camino ecuménico en tanto ella ha sido el escenario de las divisiones entre los cristianos, exportadas después a otros continentes. Hoy está llamada a contribuir a la reconciliación, para poder exportar así la unidad reencontrada. Europa es también el continente que tiene la posibilidad de crear un espacio donde las diversas confesiones cristianas se puedan encontrar, ofrecerse un testimonio recíproco y dar una contribución decidida al conjunto de la sociedad. A la Asamblea invitamos también a delegados de los otros continentes para expresar la relación entre Europa y las otras regiones de la tierra. El momento culminante de la asamblea se dará en septiembre de 2007 en Sibiu (Rumanía), en un país de mayoría ortodoxa. Tras la caída del muro de Berlín, una de las cuestiones ecuménicas fundamentales parece encontrarse en la relación que existe entre la historia, la cultura y la tradición del Este y el Oeste de Europa. Algunas cuestiones dolorosas, heredadas del pasado y surgidas con fuerza tras la caída del muro, como la del proselitismo o la relación entre Iglesias ortodoxas e Iglesias greco-católicas, nos remiten a la confrontación entre tradición oriental y tradición latina. Las Iglesias del Oriente europeo en general se expresan de forma crítica frente a la cultura moderna, típica del mundo occidental, y temen la confrontación con él. A veces esta crítica afecta también a la Iglesias y Comunidades eclesiales de Occidente que estarían demasiado adaptadas a la cultura secularizada y relativista. La cuestión de fondo está en la confrontación con la secularización. Creo que una contribución "ecuménica" muy seria para iluminar esta nueva situación consiste en afrontar hoy juntos la cuestión del mundo secularizado y la colaboración que lleva a una evangelización o misión de cualidad nueva, de la cual llevamos años hablando. Desde los inicios de su existencia, en 1971, el Consejo de Conferencias Episcopales Europeas (CCEE) colabora con el Consejo de Iglesias de Europa (KEK), que reúne a 125 Iglesias ortodoxas y las nacidas de la Reforma. Se ha constituido entre los dos organismos un autorizado comité común, compuesto de 14 miembros, que se encuentra una vez al año para seguir el rumbo de las iniciativas ecuménicas europeas. El CCEE y la KEK tienen la responsabilidad de dar hoy también su aportación al ecumenismo que les es propio, invitando a participar en este proceso a todas las iniciativas que el Espíritu Santo ha hecho nacer en estos tiempos en nuestro continente. Fruto de la colaboración entre CCEE-KEK ha nacido en estos años una serie de encuentros ecuménicos europeos a los cuales han sido invitados delegados de las Conferencias episcopales y de las Iglesias. El último fue celebrado en Estrasburgo, del 17 al 22 de abril de 2001, bajo el tema: "Yo estoy con vosotros todos los días …", y allí se firmó la "Charta Oecumenica". Participaron 100 autoridades de las Iglesias y 100 jóvenes. El fruto más significativo y visible de esta colaboración son las Asambleas Ecuménicas Europeas: la primera se celebró en Basilea, en mayo de 1989, bajo el lema Paz y justicia; la segunda en Graz (Austria), en junio de 1997, bajo el lema: Reconciliación – don de Dios y fuente de vida nueva. En enero de 2002, el comité conjunto del KEK y del CCEE inició la reflexión sobre una tercera Asamblea ecuménica europea. En ese momento hubo muchas preguntas, pero se llegó a alcanzar la certeza de que Europa tiene hoy una necesidad urgente de un nuevo testimonio común de los cristianos. La tercera Asamblea ecuménica de Iglesias de Europa no consiste en un único encuentro, sino en un verdadero proceso en etapas o peregrinación que se hará junto al redescubrimiento de las raíces cristianas de Europa. Reconocemos que es la hora de ponernos de nuevo humildemente en camino, para encontrar una nueva luz en el camino de reconciliación y superar la tentación de volver atrás. El camino ecuménico, no obstante todas las dificultades que conocemos, es una tarea y una vocación sin retorno. El tema Hemos elegido un tema que ha encontrado un amplio consenso: La luz de Cristo ilumina a todos. Esperanza de renovación y unidad en Europa. Todo el proceso asamblear y sus objetivos son guiados por este punto referencial cristológico (Jn 8, 12). "La luz es un símbolo universal, en todos los pueblos y en todas las tradiciones religiosas y de pensamiento: símbolo del ser, del conocer, del vivir. En efecto, remite al sol que es para el hombre la fuente visible de la luz. Jesús asumió el símbolo de la luz para expresar el misterio de su persona y de su misión: ‘yo soy la luz del mundo’ (Jn 8, 13). Desde la primera página del libro del Génesis hasta la última del libro del Apocalipsis, el símbolo cristológico de la luz designa así el hilo conductor del gran relato de la creación y de la historia de la salvación. La palabra creadora del principio rompe el silencio y anuncia: ‘sea la luz y la luz fue’ (Gn 1, 3). En la plenitud de los tiempos, ‘la luz verdadera, la que ilumina a todo hombre’ (Jn 1, 9), viene al mundo, se hace carne, pone su tienda entre nosotros, en medio de nosotros (cf. Jn 1, 7. 14). El rostro de Cristo resplandece como el sol sobre el monte Tabor (cf. Mt 17, 2), y el que lo sigue ‘no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida’ (Jn 8, 12). Al final de los tiempos, la ciudad santa, Jerusalén, ‘desciende del cielo, de Dios, resplandeciente de la gloria de Dios’ (Ap 21, 10-11): ella ‘no tiene necesidad de la luz del sol, ni de la luz de la luna, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lámpara (Ap 21, 23)". El subtítulo de la Asamblea: Esperanza de renovación y unidad en Europa, pone en evidencia el papel del Evangelio de Cristo en la Europa actual, teniendo en cuenta que la primera responsabilidad que tienen las Iglesias es la de realizar la renovación y la unidad en la propia casa. La asamblea se coloca en el contexto de una Europa que ha puesto en marcha el proceso de unificación, que se enfrenta a nuevos problemas mundiales, desde el terrorismo al emerger de nuevos mercados en Asia, que ve surgir de modo insistente la pregunta por el sentido de la vida. En el año 2007, Sibiu será capital europea de la cultura, junto a Luxemburgo, y en este año Rumanía formará ya parte de la Unión europea, junto a Bulgaria. Los objetivos Creyendo con certeza que Dios acompaña este nuestro proyecto, y confiando en la comunión y en la oración de muchísimas personas, nos proponemos dos grandes objetivos para nuestro camino. El primer objetivo es el de ayudarnos a reencontrar en Cristo crucificado y resucitado luz nueva para el camino de reconciliación entre los cristianos de Europa. Retomamos de este modo el tema central de la asamblea de Graz de 1997. El proceso asamblear no afrontará directamente las cuestiones doctrinales existentes entre las Iglesias, que no es de su competencia, sino que será lugar para celebrar, pensar y testimoniar juntos, como cristianos, la fe y el seguimiento de Jesucristo - luz que ilumina a todos. El hecho de "convertirse" juntos hacia Cristo aparece como el secreto esencial para avanzar en el camino de la unidad. La dimensión espiritual quiere ser el alma de todo el proceso. Por eso, sentimos la necesidad de profundizar el conocimiento y la estima de las diversas tradiciones confesionales y espirituales. Las etapas del proceso asamblear son también símbolo del encuentro con las riquezas de las diversas tradiciones cristianas en Europa. Es importante expresar la comunión ya existente entre los cristianos en Europa mediante la colaboración concreta. El proceso será acompañado por la Charta Oecumenica, que constituye una agenda que las Iglesias se han dado para profundizar en la colaboración y encontrar compromisos comunes para el futuro de Europa. Las posibilidades de dialogar y de encontrarse ofrecidas por el proceso asamblear podrán generar confianza, hacer desaparecer miedos, y favorecer la superación de tensiones y dificultades que persisten entre las Iglesias. Concretamente, queremos reforzar y ampliar la red ecuménica europea. Los primeros actores de este proceso y de la asamblea son los encargados del ecumenismo en las Iglesias, Conferencias episcopales, comunidades y organismos ecuménicos. Tenemos una gran confianza en lo referente a la participación en nuestro camino de las experiencias ecuménicas que el Espíritu Santo ha suscitado en estos años en Europa. Una atención especial está reservada a las nuevas generaciones. El segundo objetivo es el de redescubrir el don de luz que el Evangelio de Cristo significa para la Europa de hoy. La asamblea de Basilea de 1989 se concentró sobre el tema de la paz y de la justicia. El proceso asamblear hacia Sibiu –considerando los grandes desafíos para las Iglesias que derivan de la cultura y la sociedad europea- quiere contribuir a: devolver la consciencia y la confianza a los cristianos del continente, mostrando la posibilidad de vivir el Evangelio en una cultura marcada por la secularización; redescubrir y profundizar la identidad cristiana y eclesial para realizar un diálogo más verdadero y más auténtico con la cultura actual; responder a la demanda de espiritualidad, a la búsqueda de sentido y a las esperanzas del hombre y la mujer de hoy, especialmente de las jóvenes generaciones; afrontar las cuestiones históricas comunes (libertad religiosa, migraciones, paz, solidaridad …), mostrando la relación intrínseca y dinámica entre la dimensión espiritual – litúrgica y el compromiso diaconal y social; profundizar en el encuentro y el diálogo entre las religiones presentes en el continente, especialmente el Islam; hacer avanzar e iluminar el proceso de unificación europea que hoy vive una de sus crisis más profundas (en este proceso las Iglesias son conscientes de que existe una Europa que tiene confines más amplios que los de la Unión europea, y que ella abarca más que las dimensiones políticas y económicas); tomar conciencia de la responsabilidad de Europa hacia otros continentes de la tierra. El cristianismo tiene como horizonte el mundo entero.
El proceso Primera etapa del proceso asamblear: Roma 24-27 de enero de 2006 Se encontraron en Roma 166 delegados provenientes de 44 países de Europa, representantes de 40 Iglesias, 34 Conferencias episcopales católicas, 20 Consejos, Federaciones, Alianzas, asociaciones de Iglesias y comunidades, 30 organismos ecuménicos, asociaciones, movimientos y comunidades. Se ha constituido así la red que conforma todo el proceso. Particularmente significativos fueron los dos encuentros con el Santo Padre que emocionaron profundamente a los participantes y especialmente a los delegados de las Iglesias hermanas. Con ocasión de las vísperas conclusivas de la "Semana de oración por la unidad de los cristianos" (25 de enero de 2006), el papa Benedicto XVI, saludando a los participantes de la primera etapa de la Asamblea, recordó cómo los cristianos tienen "la tarea de ser, en Europa y entre los pueblos, ‘luz del mundo’ (Mt 5, 14). Quiera Dios concedernos el conseguir pronto la esperada plena comunión. La recomposición de nuestra unidad dará mayor eficacia a la evangelización. La unidad es nuestra común misión; es la condición que posibilita que la luz de Cristo se difunda más eficazmente en cada rincón del mundo para que los hombres se conviertan y sean salvados. ¡Cuánto camino tenemos por delante! Y sin embargo no perdemos la confianza, al contrario, con más ánimo volvemos juntos al camino. Cristo nos precede y nos acompaña. Nosotros contamos con su indefectible presencia; de Él humilde e incansablemente imploramos el precioso don de la unidad y de la paz". En la audiencia privada del jueves 26 de enero de 2006, el Santo Padre, fijando su mirada en el proceso y peregrinación de la AEE3, afirmó su deseo de que "cada etapa de esta peregrinación esté marcada por la luz de Cristo y que este Asamblea Ecuménica Europea pueda contribuir a hacer más conscientes a los cristianos de nuestros países del deber de testimoniar la fe en el contexto cultural actual, especialmente marcado por el relativismo y la indiferencia. Este es un servicio indispensable que debe hacerse a la Comunidad Europea, que en estos años ha ensanchado sus confines". Observaciones: En la valoración final del encuentro de Roma, en la plenaria, emergieron las siguientes observaciones: La experiencia vivida en Roma ha sido multiforme y bella, en parte también por la diversidad de aproximaciones (elementos espirituales, teológicos, ejemplos concretos de testimonios, experiencia de la peregrinación…), de esperanzas y de necesidades, que a veces emergieron de forma conflictiva; No obstante el programa apretado, que dejó poco espacio a los encuentros informales, se creó un clima de confianza recíproca y de compresión entre los participantes. Esto es particularmente significativo en cuanto los delegados presentes en Roma tienen una función clave en el proceso de la Tercera Asamblea. Ellos hacen la función de "hilo conductor" para todo el proceso y facilitan el intercambio de información a nivel local. Entre los participantes se ha percibido el puesto "marginal" de los jóvenes tanto en las discusiones como en la representación. Las Iglesias y las Conferencias episcopales lo deberán tener en cuenta en el momento de elaborar las delegaciones oficiales para el encuentro de Sibiu. La decisión de realizar un proceso o peregrinación que busca el descubrimiento de las riquezas de las diversas confesiones cristianas ha sido confirmada como válida en el encuentro de Roma, donde se profundizó en la traición de la Iglesia católica. Esta decisión en un primer momento fue controvertida, por temor y por sospecha de prevaricaciones y de confesionalismos. En realidad, en el transcurso del encuentro los temores se fueron esfumando, dejando espacio a una sincera apertura para acoger el "don católico". Por parte católica, se buscó de todas las maneras posibles el demostrar la alegría de la hospitalidad (comenzando por el apoyo económico de la Conferencia Episcopal italiana, los regalos ofrecidos a los participantes, la precisión organizativa, etc.), y de ofrecer con humildad algunos dones significativos, como el encuentro con el Papa. Sus palabras de ánimo a la causa ecuménica y en particular a la Tercera Asamblea ecuménica europea, su cordialidad al saludar al grupo de los delegados, de hecho, conquistaron los corazones. En conclusión, el encuentro de Roma nos ha indicado que es en el plano de este "intercambio de dones" como se puede avanzar en el ecumenismo hoy en Europa, desde el momento que, como indicaron expresamente los participantes del Congreso (el Cardenal Kasper, la obispo M. Käsmann, el Cardenal Muphy-O’Connor y el Metropolita Daniel de Bucovina), en el nivel teológico-doctrinal se respira hoy un poco de fatiga. Vivir experiencias de comunión y de espiritualidad entre los cristianos parece ser hoy el camino del ecumenismo. Con la "Carta a los cristianos de Europa" la Asamblea quiso invitar a todos los cristianos europeos "a asociarse a esta peregrinación de esperanza, a dar testimonio común, caminando con Cristo en la búsqueda de una nueva vocación para Europa". Segunda etapa del proceso asamblear: Pentecostés de 2006 – inicio de 2007 Encuentros a nivel nacional, regional, local, sobre los temas de la Asamblea. La preparación está bajo la responsabilidad común de los respectivos delegados nacionales de las Iglesias, de las Conferencias Episcopales y de los organismos ecuménicos a nivel nacional y regional. A estos encuentros están invitados los representantes de las Iglesias, Conferencias Episcopales, organismos ecuménicos, parroquias, Congregaciones religiosas, comunidades, asociaciones, monasterios, jóvenes … De cada encuentro se espera una relación que ha de ser enviada a los secretariados del Consejo de Conferencias episcopales europeas y a la Conferencia de Iglesias de Europa. Ellos servirán como base para los trabajos de la Asamblea de Sibiu. Hasta ahora se han recibido noticias de 37 encuentros locales, nacionales o trans-regionales. La modalidad o la duración de los encuentros ha sido muy diversa según los contextos. Por ejemplo, se han desarrollado encuentros nacionales ecuménicos en Italia (Tercer encuentro ecuménico sobre la "Charta Oecumenica y la AEE3", Terni, 5-7 de junio de 2007), en Serbia y Montenegro (Encuentro ecuménico, Novi Sad, 11-13 de septiembre de 2006), en Bulgaria (Conferencia ecuménica sobre "El cristianismo en Europa", 29-30 de septiembre de 2006) y tendrán lugar, solo por citar algunos, encuentros trasfronterizos (en programa en Francia) y también celebraciones ecuménicas en Turquía, Alemania, Bélgica, República Checa, Hungría … (previstos especialmente en el 2007 con ocasión de la "Semana de oración por la promoción de la unidad de los cristianos"). 3. Tercera etapa del proceso asamblear: Wittenberg (Alemania), 15-18 de febrero 2007 Encuentro europeo de 150 delegados de las Iglesias, Conferencias Episcopales, organismos ecuménicos, comunidades, movimientos ecuménicos … Durante el encuentro los participantes reflexionaron sobre: el fenómeno de la secularización como desafío para Europa; la responsabilidad de los cristianos en la construcción de la Unión Europea; el proceso de ensanchamiento del Unión Europea, con particular mención a Rumanía; la contribución de la teología alemana al movimiento ecuménico; la relación Iglesia-Estado en Alemania y en Europa; los temas de los Forum de la AEE3 a la luz de los encuentros regionales-nacionales.
4. Cuarta etapa del proceso asamblear o etapa conclusiva: Asamblea de Sibiu, 4-9 de septiembre 2007 Participarán 2.100 delegados (1.050 CCEE más 1.050 KEK). Los 1.050 delegados de la CCEE provienen de: 770 de las Conferencias episcopales; 280 de los movimientos, asociaciones, organismos ecuménicos europeos y miembros de las comisiones del CCEE. A los delegados se unirán invitados, periodistas, enlaces (stewards). Temas de las jornadas y de los diversos Forum: Miércoles 5 de septiembre de 2007: La luz de Cristo y la Iglesia Forum 1 – Unidad (Charta Oecumenica 1) El compromiso de trabajar por la unidad incluye la conversión, la oración y la santificación de la vida. Es el camino del ecumenismo espiritual. La AEE3 de Sibiu tomará en consideración todas las implicaciones incluidas en la "unidad", comprendida la unidad de las Iglesias en relación con la unidad de la humanidad. Las aportaciones tratarán de poner de relieve lo que las Iglesias en Europa pueden ya compartir entre ellas en el camino hacia la unidad visible; tratarán de entender si existe una compresión común de la unidad visible de las Iglesias en Europa y cuales son las posibilidades de un reconocimiento recíproco del bautismo. Forum 2 – Espiritualidad (Charta Oecumenica 5) En un tiempo en el que emergen fuertemente la tentación de diluir lo específico cristiano en un mare magnum de sentimientos y sensaciones, de "espiritualidades" en plural, que cada uno puede elegir según sus gustos, de indiferentismo que tiende a olvidar la dimensión de encarnación, el forum se detendrá a pensar sobre la "custodia de la vida interior", como lugar en el que resuena la Palabra de Dios y se produce el discernimiento de la voluntad de Dios, y sobre la oración comunitaria de los discípulos de Cristo que, en virtud del único bautismo, están inhabitados por el mismo Espíritu y están llamados a ser "un solo corazón y una sola alma" (Hech 4, 32), pero que miden, justamente en la oración, cuanto une y cuanto impide aún el formar un solo Cuerpo, entorno al cuerpo y sangre eucarísticos. Forum 3 - Testimonio (Charta Oecumenica 2) Durante dos mil años la luz de Cristo ha difundido sus rayos en Europa a través del testimonio de innumerables hombres y mujeres que han tenido la valentía de anunciar la fuente de la esperanza que les inspiraba. El Forum tratará de explorar, dentro del camino ecuménico contemporáneo, las nuevas modalidades de dar testimonio de un Cristo indiviso, la única verdadera Luz del mundo. Será la ocasión para profundizar el tema del testimonio personal y eclesial; del testimonio verbal o no verbal; del testimonio apologético y diaconal sin, por otra parte, renunciar a afrontar el delicado tema del "proselitismo" (o sea, de un antitestimonio). Jueves 6 de septiembre de 2007: La Luz de Cristo y Europa Forum 4 – Europa (Charta Oecumenica 7) La asamblea se sitúa en el contexto de una Europa que ha emprendido el proceso de unificación, que si confronta con nuevos problemas mundiales, desde el terrorismo al emerger de los mercados de Asia, que ve surgir de modo insistente la pregunta por el sentido de la vida. El forum tratará de poner en evidencia el papel del Evangelio de Cristo en la Europa actual, y la contribución que los cristianos del viejo continente están llamados a dar en la construcción de la nueva Europa. Forum 5 – Religiones (Charta Oecumenica 10-12) Particularmente evocativo es el título del Forum: "La única llamada: cristianos, judíos y musulmanes en cuanto ciudadanos europeos y creyentes", que pone de relieve la voluntad de focalizar la atención sobre el desafío de reconciliar las exigencias de la ciudadanía con los ideales de las tres religiones. Se trata de comprender cómo estas religiones pueden contribuir al futuro de nuestro continente. Forum 6 – Migraciones (Charta Oecumenica 8) Las migraciones son parte de la historia de Europa y representan un aspecto decisivo de la realidad social actual. El fenómeno migratorio es un desafío para las Iglesias, porque, con motivo de una emigración, las personas deben encontrar un nuevo equilibrio en su comportamiento cultural, político, religioso y social. Con el flujo migratorio, las religiones no cristianas (Budismo, Hinduismo, Islam, Sikh) se han convertido en un factor popular y social que se está enraizando de modo profundo en el espacio cultural, jurídico, religioso y social europeo. A partir de este escenario el Forum pondrá su atención sobre la sociedad europea multireligiosa, donde los cristianos deben aprender a colaborar con los miembros de otras religiones para construir una sociedad pluralista y democrática, y sacando a luz la posible contribución de los cristianos y de las Iglesias de modo que la emigración sea vista como un enriquecimiento, en vez de ser considerada como un choque. Viernes 7 de septiembre 2007: La Luz de Cristo y el Mundo Forum 7 – Creación (Charta Oecumenica 9) El forum que tratará de la preservación de la creación se concentrará sobre la cuestión de los estilos de vida responsables y sostenibles. Muy a menudo, la respuesta primera a la crisis ecológica de hoy se centra sobre la necesidad de una creciente eficiencia tecnológica. En la óptica cristiana, sin embargo, cada vez es más claro que las posibles soluciones a los problemas ecológicos requieren una nueva orientación de nuestro estilo de vida. Es necesario, por tanto, desarrollar una respuesta espiritual basada en los valores cristianos fundamentales. La modalidad de vida que adoptan los cristianos es parte integrante de su testimonio ante la sociedad. Además, el término "estilo de vida" no se refiere solamente a la esfera personal de cada cristiano, sino que incluye los estilos de vida de las diversas comunidades cristianas. En este sentido, las Iglesias hoy no pueden limitarse a "perorar a favor de la causa de la creación", sino que es necesario que elaboren proyectos y propongan estilos de vida alternativos. Todos los cristianos deben dar testimonio de su fe mediante un estilo de vida coherente, que respeta la creación. Forum 8 – Justicia (Charta Oecumenica 8) Hoy "injusticia y pobreza" están en vertiginoso crecimiento. Se hace visible en la vida cotidiana de gran parte de Europa, de los países más ricos mismos, como también en los más vastos escenarios del mundo. Hoy hay más gente pobre en nuestro entorno que ayer. Los cristianos no pueden ser unos resignados frente a estos escenarios. La "luz de Cristo" les empuja hacia la inteligencia y la profecía del amor. En efecto, la luz de Cristo ilumina el concepto "justicia", conectándolo con la misericordia divina, que va mucho más allá de la justicia humana. Así iluminada, ella rehuye todo pretexto ambiguo, y se pone al servicio del amor, encontrando allí su verdadero cumplimiento. El forum se interrogará, por tanto, sobre las posibilidades que los cristianos europeos tienen de reducir el espacio de la muerte para crear una cultura de la vida, sobre cómo pueden romper las cadenas injustas que humillan la existencia del hombre y la mujer contemporáneos. Forum 9 – Paz (Charta Oecumenica 8) Continuando la reflexión iniciada sobre la reconciliación entre las Iglesias con ocasión de la segunda Asamblea Ecuménica europea "Reconciliación. Don de Dios y fuente de vida nueva", el forum se preguntará sobre la contribución que los cristianos europeos están llamados a dar para desactivar las numerosas formas de violencia presentes en el mundo y difundir una cultura de la reconciliación y de la paz.
Estos son los temas, que están ya presentes en el "Charta Oecumenica", que queremos retomar y profundizar juntos en el proceso de estos años. Han sido ya afrontados durante el encuentro de los delegados de las Iglesias que se realizó en Roma, en enero de 2006, y han sido retomados en Wittemberg, en febrero de 2007. Sobre todo, deberán ser afrontados en toda Europa durante los encuentros nacionales o regionales que se desarrollarán antes de la Asamblea de Sibiu. Y por fin serán retomados durante el encuentro asamblear de Sibiu. Al mismo tiempo que se celebra el encuentro de Sibiu se invita a realizar en centenares de ciudades de Europa un cierto programa ecuménico, sabiendo que se tendrá la posibilidad de conexión televisiva o por internet con Sibiu. En Sibiu, el pueblo ecuménico estará formado por personas que tienen la vocación de ser animadores y multiplicadores. Oremos para que la red de personas de todos los países del continente y de todas las Iglesias, Conferencias Episcopales y comunidades que se reunirán durante todo el proceso y en la Asamblea de Sibiu puedan formar una realidad que nos sostiene unos a los otros también para el futuro. Los documentos de trabajo pueden consultarse a través de la Web-side del CCEE y de la KEK (www.ccee.ch) o en el de la Asamblea (www.eea3.org). Hemos de dar gracias por poder comenzar este camino con tantas hermanas y hermanos. Sinceramente, no sabemos con anticipación donde nos conducirá, pero estamos seguros de que está en el corazón del Padre de los cielos.
Deberes para las Conferencias Episcopales La tercera Asamblea Ecuménica de Iglesias de Europa es una "peregrinación" que aspira a implicar de modo diverso el mayor número posible de personas y comunidades en Europa. Es esperanzador el hecho de que muchos se están interrogando sobre cómo contribuir a este camino de reconciliación, y el hecho de que, en diversos países, se están ya desarrollando iniciativas particularmente significativas. Algunas indicaciones para la participación Buscar en la página oficial de la AEE3 (www.eea3.org) los materiales y las informaciones. Difundir estos materiales lo más posible. Diversos momentos oficiales de las diversas etapas de la AEE3 se difundirán en directo en esta Web. Proponer el lema y los temas de la AEE3 en todos los ámbitos oportunos, sobre todo aprovechando la ocasión de encuentros que están ya en la agenda, organizados por las parroquias, comunidades, movimientos, asociaciones, organismos ecuménicos, Conferencias Episcopales, por las Iglesias y las Diócesis. Realizar encuentros locales específicos sobre los temas de la Asamblea. Sostener una red de oración lo más amplia posible por la tercera Asamblea y la unidad de los cristianos. Facilitar la atención de los medios de comunicación locales hacia el acontecimiento de la AEE3 y hacia sus temas. Llevar a cabo los encuentros nacionales o regionales que constituyen la segunda etapa de la AEE3. Favorecer la realización de un programa local contemporáneo a la Asamblea de Sibiu (4-9 de septiembre de 2007). Llevar a cabo, donde sea posible, la realización de una colecta para ayudar a la participación de personas de países pobres y ayudar a las hermanas y hermanos de Rumanía en la realización de la Asamblea de Sibiu. Tener contactos, en el momento que se juzgue oportuno, con los delegados de las Iglesias, Conferencias Episcopales y Organismos ecuménicos enviados a participar en las varias etapas del proceso. Realizar, de forma simultánea a Sibiu, peregrinaciones, visitas, hermanamientos con diversas ciudades de Rumanía por parte de grupos, sobre todo de jóvenes, de otros países. Estos grupos serán huéspedes de las comunidades locales, en familias, y harán un programa común, con las comunidades que les hospedan, de encuentros y visitas durante los días del 4 al 7 de septiembre. El sábado 8 de septiembre todos los grupos están invitados a dirigirse a Sibiu para participar en la "peregrinación de la luz" y para participar en un programa común junto a todos los delegados oficiales durante el sábado y el domingo por la mañana. El secretariado local de Sibiu dará las informaciones oportunas sobre las comunidades disponibles. Estaremos agradecidos en el CCEE y en la KEK si recibimos breves informes sobre las iniciativas y experiencias vividas. Mons.. Aldo Giordano St. Gallen (Suiza) |