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FIESTA ECUMÉNICA 2005

22 DE MAYO

 

INVITACIÓN (pinchar para abrir)

PROGRAMA  (pinchar para abrir)

DESARROLLO DEL EVENTO (pinchar para abrir)

Declaración Ecuménica. 2005    

 En alemán (Deutsch) (pinchar para abrir)

En rumano (pinchar para abrir)  IMÁGENES FIESTA 22.05.05 (pinchar para abrir)

Declaración Ecuménica. 2005  (español)

POR LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA         

  Las comunidades cristianas de diversas confesiones reunidas junto a la Tempo Ecuménico de Oliva (Valencia), en la Fiesta de la Trinidad, deseamos comunicar a todos, que compartimos una visión superior de la dignidad de la persona humana. Nosotros creemos que el hombre no está en este mundo por el azar o la necesidad sino por la voluntad de Dios Creador que hizo al hombre a su imagen y semejanza. Hombre y Mujer los creó para que hubiera en el mundo seres creados capaces de reconocerle, amarle y escuchar su palabra. Así el hombre como criatura de Dios le reconoce en la creación, sabe que su origen no es simple producto de la naturaleza sino que procede de la voluntad amorosa del autor de la creación.

            Al crear al hombre como ser libre ha dejado en sus manos buscarle, encontrarle y reconocerle. Y justamente reconociendo a Dios descubre que todos los hombres tienen la gran dignidad de ser hijos de Dios. Por ello no es lícito manipular o abusar del ser humano ni tratarle como un objeto de la naturaleza sino como un sujeto, un ser personal que  responde de sus actos ante su conciencia y ante el creador. Toda discriminación por razón de su raza, ideas, religión o género atentan contra su dignidad. Todo acaparamiento de los bienes de este mundo que la ambición de los más ricos, deja en la pobreza a los demás, es una afrenta a su dignidad y un atentado contra la solidaridad querida por el Creador.

            Salvar la vida de otros con la manipulación de los que ya han iniciado el camino de la vida, es un abuso contra el plan de Dios. Disponer de la vida ajena cuando la persona esta indefensa por la enfermedad o la debilidad de su salud o de su avanzada edad no concuerda con la dignidad y el respeto a un hijo de Dios. Despreciar la relación que reproduce la vida y el papel complementario del hombre y la mujer en su generación, es perturbar la dignidad del ser humano que fue creado a la imagen de Dios: Hombre y Mujer los creó. Considerar que alguien es superior por razón de su género, poder, dinero, inteligencia, salud, utilidad o productividad, no concuerda con la dignidad humana. Despreciar la vida de otros por intereses políticos,  o consecución de pactos en beneficio de grupos pequeños o grandes es despreciar la dignidad del ser humano en su conjunto.

            Sabemos que Dios mismo se ha mostrado a los hombres en Jesucristo Dios y Hombre verdadero y nos ha mostrado el camino para vivir con dignidad.

            Todos los hombres son iguales en dignidad porque todos son igualmente hijos de Dios. Esta es nuestra forma de comprender la dignidad humana.

 FIESTA ECUMÉNICA Valencia, 22 de mayo 2005

Cristianos Católicos, luteranos, anglicanos,

Ortodoxos rumanos, y ortodoxos búlgaros